El Servicio de Impuestos Internos (IRS) ha descontinuado oficialmente su programa Direct File, el software gratuito de presentación de impuestos administrado por el gobierno, al menos durante la temporada de impuestos de 2026. La decisión, comunicada en una carta a los 25 estados que participan en el programa, pone fin efectivamente al servicio sin planes inmediatos de restablecimiento.
Crecimiento reciente del programa y satisfacción del usuario
Direct File se lanzó en 2024 y rápidamente ganó fuerza, procesando 296,531 declaraciones durante la temporada de presentación de declaraciones de 2025, más del doble del volumen del año anterior. Los comentarios de los usuarios fueron abrumadoramente positivos: 94% calificó su experiencia como “excelente” o “superior al promedio”. La Oficina de Innovación de Nueva Jersey estima que solo los usuarios de su estado ahorraron $1.3 millones en tarifas de presentación, con un promedio de alrededor de $153 por declarante.
Por qué esto es importante: presión de la industria del software fiscal
La suspensión de Direct File plantea dudas sobre la influencia de la industria del software de impuestos comerciales. El senador Ron Wyden (D-OR) criticó duramente la medida, acusando a la administración Trump de priorizar las ganancias corporativas sobre los ahorros de los contribuyentes. Si bien el IRS no ha comentado los detalles, el momento se alinea con los debates en curso sobre los crecientes costos de los servicios comerciales de presentación de impuestos, que pueden reducir significativamente los reembolsos de los contribuyentes.
Limitaciones y alternativas
Direct File fue diseñado para situaciones tributarias simples: aquellos que reclaman la deducción estándar sin fuentes de ingresos complejas (como ganancias comerciales o ciertos formularios 1099). A pesar de estas limitaciones, brindó un valioso servicio a millones de personas. El IRS seguirá ofreciendo otras opciones de presentación gratuitas a través de asociaciones con empresas privadas, pero estas suelen ser menos accesibles o tienen restricciones.
La suspensión de Direct File subraya una tensión creciente entre los servicios gubernamentales y los intereses privados. La medida puede obligar a los contribuyentes a volver a recurrir a software comercial costoso, al tiempo que elimina una opción comprobada y fácil de usar que ahorraba tiempo y dinero.































