China está tomando medidas enérgicas contra las personas no calificadas que ofrecen asesoramiento profesional (financiero, médico, legal o educativo) en las plataformas de redes sociales. La Administración del Ciberespacio de China (CAC) emitió el sábado nuevas regulaciones que exigen que las personas influyentes demuestren credenciales verificables antes de compartir dicho contenido. Esta medida tiene como objetivo frenar la desinformación rampante y proteger al público de orientaciones potencialmente dañinas o fraudulentas.
Nuevas reglas para las principales plataformas
Las regulaciones se aplican a las principales plataformas chinas como Bilibili, Doyin (el equivalente chino de TikTok) y Weibo. Los creadores ahora deben respaldar las afirmaciones con estudios documentados y revelar explícitamente si se utilizó inteligencia artificial para generar su contenido.
No se trata sólo de credenciales; La CAC también está prohibiendo la publicidad encubierta de suplementos y servicios médicos, que a menudo se hacen pasar por material educativo para impulsar las ventas. Esto sigue a una campaña más amplia de dos meses para eliminar el contenido “pesimista, hostil o violento” de la Internet china.
Por qué esto es importante: una tendencia global
La medida de China refleja una creciente preocupación global por la difusión de asesoramiento no regulado en línea. Aunque criticada por su estricto control, China no está sola. España implementó una “ley de influencers” similar en 2024, que exige transparencia para los influencers con altos ingresos con respecto a las asociaciones de marcas y restringe el contenido dirigido a menores con productos nocivos.
Esta tendencia está impulsada por el gran volumen de información no verificada que circula en las redes sociales.
La magnitud del problema
Un estudio de la UNESCO revela que menos del 37% de los influencers verifican la exactitud del contenido antes de publicarlo. Esto es particularmente alarmante dado que un informe reciente del Pew Research Center muestra que uno de cada cinco jóvenes estadounidenses ahora recibe noticias de TikTok. El potencial de la desinformación para moldear la opinión pública y las decisiones individuales es inmenso.
El aumento de “expertos” no calificados en las redes sociales es una consecuencia directa de que las plataformas priorizan la participación sobre la precisión. El enfoque de China, aunque severo, es un intento de reafirmar el control sobre este panorama informativo en rápida evolución.
La pregunta más amplia sigue siendo: ¿cómo equilibrarán otras naciones la libertad de expresión con la necesidad de proteger a los ciudadanos de consejos en línea engañosos o dañinos?






























