Portugal implementa estrictas restricciones en las redes sociales para menores

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El parlamento de Portugal aprobó un proyecto de ley histórico que restringe significativamente el acceso a las redes sociales para personas menores de 16 años, sumándose a una tendencia creciente en Europa y más allá. La nueva ley requiere el consentimiento de los padres o tutores legales para que cualquier persona de entre 13 y 16 años utilice plataformas como Instagram, Facebook y TikTok. Los niños menores de 13 años tendrán totalmente prohibido el acceso a estos servicios.

El núcleo de las nuevas regulaciones

La legislación tiene como objetivo proteger a los menores de contenidos dañinos, incluida la violencia, el material sexual, los juegos adictivos y los medios manipulados. Las plataformas estarán obligadas a verificar las edades de los usuarios, ya sea a través del sistema de clave móvil digital de Portugal u otro método de identificación confiable, para hacer cumplir el cumplimiento. Será imposible crear nuevas cuentas para niños menores de 13 años, y los que tengan entre 13 y 16 años deberán proporcionar el consentimiento paterno verificable.

Esta medida se produce mientras varias naciones europeas enfrentan la creciente preocupación sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental y el desarrollo de los jóvenes.

Una tendencia europea más amplia

Portugal no está solo en este cambio. Australia ya promulgó una legislación similar, que exige la verificación de la edad para los menores de 16 años. Francia aprobó recientemente un proyecto de ley para limitar el acceso a menores de 15 años, mientras que Dinamarca llegó a un acuerdo político para prohibir el acceso a niños menores de 15 años para mediados de 2026. Italia y España también están debatiendo activamente medidas similares. Otros países, incluidos Eslovenia, Grecia y Alemania, están preparando leyes para restringir el acceso de menores.

El fundamento de estas leyes es simple: el actual modelo de autorregulación de las empresas de redes sociales ha demostrado ser insuficiente para proteger a los niños de contenidos potencialmente dañinos y comportamientos depredadores.

Preocupaciones y oposición

El proyecto de ley enfrentó críticas durante el debate parlamentario, y los parlamentarios de la oposición expresaron su preocupación por la privacidad, la recopilación de datos y la posibilidad de eludir las restricciones mediante el uso de VPN. Un parlamentario incluso calificó la legislación de “ataque a las libertades”, acusando al partido socialista gobernante de tendencias autoritarias.

Sin embargo, los defensores argumentan que los beneficios de proteger a los menores superan estas preocupaciones. La Autoridad Nacional de Comunicaciones (Anacom) y la Comisión Nacional de Protección de Datos (CNPD) supervisarán su cumplimiento.

Por qué esto es importante

Esta ola de legislación refleja un creciente reconocimiento entre los formuladores de políticas de que el acceso sin control a las redes sociales plantea riesgos genuinos para los jóvenes. El debate ahora se centra en la eficacia con la que se pueden hacer cumplir estas reglas, dadas las herramientas tecnológicas disponibles para eludirlas. La pregunta sigue siendo si los gobiernos pueden adelantarse a la evolución de las tácticas de elusión y al mismo tiempo respetar los derechos digitales fundamentales.

La tendencia señala un cambio fundamental en la forma en que las sociedades ven la responsabilidad de las plataformas tecnológicas hacia sus usuarios más jóvenes. La acción de Portugal, junto con movimientos similares en toda Europa, sugiere que la era del acceso no regulado de los niños a las redes sociales está llegando a su fin.