Roku ha ampliado su línea de televisores con la Serie Pro, que representa la incursión más ambiciosa de la compañía en pantallas de alta gama. Si bien todavía es fabricado por otros fabricantes, el Pro se distingue por su facilidad de uso y una calidad de imagen notablemente mejorada, particularmente en contenido de rango dinámico estándar. Sin embargo, sus puntos fuertes se equilibran con algunas imprecisiones de color en HDR y una construcción sorprendentemente frágil.
Experiencia de usuario y características
El Roku Pro sobresale en su competencia principal: la simplicidad. La interfaz es intuitiva y el Roku Voice Remote Pro incluido (recargable, retroiluminado, con un botón de búsqueda remota) se encuentra entre los mejores de la industria. La plataforma inteligente del televisor se integra perfectamente y ofrece acceso a cientos de aplicaciones de streaming, aunque a costa de aumentar la ubicación de anuncios dentro de la interfaz.
La ventaja de un televisor Roku sobre un dispositivo de transmisión independiente es clara: la funcionalidad está integrada, lo que elimina la necesidad de hacer malabarismos con varios controles remotos o controles remotos que se pierden.
Calidad de imagen: una mezcla de cosas
La calidad de la imagen es generalmente sólida, con imágenes de aspecto natural y un contraste decente en el contenido SDR. El televisor utiliza un panel mini-LED con atenuación local completa (720 zonas confirmadas en el modelo de 65 pulgadas) para mejorar los niveles de negro y los detalles. Sin embargo, la precisión del color HDR es un punto débil. Los colores parecen hiperrealistas, similares a ver contenido en modo “Vívido” incluso cuando el televisor está configurado en “Película”. Para los usuarios que priorizan la reproducción realista del color, esto puede ser un factor decisivo.
Comparado con competidores como el Samsung S90F OLED o el Hisense U8QG, el Roku Pro se queda corto en brillo máximo y precisión de color. Sin embargo, ofrece una propuesta de valor convincente si el presupuesto es una preocupación principal.
Calidad de construcción y preocupaciones prácticas
El Roku Pro es sorprendentemente pesado (62 libras para el modelo de 65 pulgadas) y requiere dos personas para su instalación. Más importante aún, la pantalla es más frágil que las pantallas típicas. Los informes indican que incluso un embalaje cuidadoso puede provocar daños por presión en los bordes de la pantalla LCD. Los usuarios deben evitar tocar la pantalla durante la configuración y manipularla con sumo cuidado.
Rendimiento de juego
La serie Roku Pro admite funciones de juego como 4K/120Hz, ALLM, VRR y FreeSync Premium Pro. El retraso de entrada es mínimo (menos de 10 ms en 4K y 1080p), lo que brinda una experiencia receptiva para los jugadores de consola y PC.
Valor y alternativas
A su precio más bajo, el Roku Pro TV es una opción decente si desea un televisor fácil de usar con buena imagen. Si su presupuesto ronda los $800, vale la pena considerarlo. Pero si está dispuesto a gastar un poco más, alternativas como el Samsung S90F OLED o el Hisense U8QG ofrecen una calidad de imagen y un brillo superiores.
La serie Roku Pro es más adecuada para usuarios que priorizan la facilidad de uso y una experiencia de TV inteligente optimizada sobre la perfección absoluta de la imagen. La mayor debilidad del televisor son sus imprecisiones de color en HDR y su frágil construcción.





























