Se lanzó el jueves.
Sesame eliminó la vista previa de su aplicación pública para iOS. ¿El equipo? Fundadores de Oculus y ex veteranos de la realidad virtual. Pasaron más de un año creando una IA conversacional que no se limita a enviarte mensajes de texto.
Cambia el juego.
El chatbot tradicional se siente muerto. ChatGPT es genial pero rígido. Sesame quiere que el flujo se mantenga vivo incluso mientras la IA piensa. Hay una tensión aquí. Responde demasiado rápido, pareces estúpido. Si piensa demasiado, el usuario se marcha. Una respuesta lenta podría ser precisa. Rara vez se siente humano si lo esperas demasiado.
Sesame soluciona esto ocultando el tiempo de espera.
Construyeron sistemas de recuperación rápida. La IA realiza búsquedas paralelas mientras habla. Entrelaza nuevos resultados en medio de su frase. Los pivotes ocurren en tiempo real. Imita ese momento humano de recordar un hecho clave a mitad de un punto.
Hay cuatro personalidades en la casa: Maya, Miles, Simone y Charlie.
Cada uno tiene una voz. Cada uno tiene memoria. Maya y Miles probaron las aguas en Research Preview a principios de este año. Más de un millón de usuarios accedieron a ellos en cuestión de semanas. Esa tracción ayudó a conseguir una ronda Serie B de 250 millones de dólares liderada por Sequoia Capital.
Los comentarios de la versión beta dieron forma a la aplicación actual.
Agregaron tarjetas de búsqueda con imágenes para contexto visual. Las notas te permiten guardar tus conclusiones al instante. Hay un modo de mensajes de texto. No siempre se puede hablar en voz alta en un ascensor. Las inmersiones profundas están ahí para los nerds que quieren más detalles. Incluso existe un modo incógnito. El agente conoce el contexto pero olvida los datos después de cerrarlo. La privacidad importa.
¿Pero esta aplicación? Es sólo el primer paso.
El verdadero juego son las gafas inteligentes. Sesame planea lanzarlos en 2027. Los agentes dejarán de hablar y empezarán a actuar. Toman medidas. De ahí el nombre “agentes”. No chatbots. Agentes.
¿Por qué esto importa?
Las herramientas de IA actuales exigen precisión. Tienes que crear el mensaje perfecto. Necesitas saber exactamente lo que quieres. Y muchas veces como quieras. Es agotador. Un interlocutor se siente diferente. Puedes simplemente hablar. No es necesario perfeccionar la sintaxis de sus comandos.
Quizás el futuro no esté escribiendo.
Quizás sea solo hablar. Y que alguien (o algo) escuche adecuadamente.
¿Llegarán a 2027? El tiempo lo dirá.
































