La industria tecnológica está aumentando drásticamente su influencia en Bruselas, gastando una cifra récord de 151 millones de euros al año en esfuerzos de lobby, un aumento de más del 50% en comparación con hace cuatro años. Este hallazgo, publicado el miércoles por las ONG Corporate Europe Observatory (CEO) y Lobby Control, subraya un esfuerzo concertado para dar forma a las regulaciones de la Unión Europea (UE) mientras enfrentan presión externa de la administración estadounidense.
La escala de la influencia de la tecnología
El aumento significativo del gasto en lobby pone de relieve lo mucho que está en juego en torno a la legislación tecnológica de la UE. La cifra de gasto (151 millones de euros al año) representa una inversión sustancial destinada a influir en las decisiones políticas que tendrán un profundo impacto en las empresas de tecnología más grandes del mundo. Este aumento refleja un mayor nivel de compromiso a medida que la UE avanza con nuevas regulaciones radicales.
Quienes más gastan y presupuestos en aumento
Varias empresas están impulsando este aumento. Meta lidera el camino con 10 millones de euros gastados, seguido de Microsoft y Apple, cada uno con una inversión de 7 millones de euros. Diez empresas (Meta, Microsoft, Apple, Amazon, Qualcomm, Google, Digital Europe, Telefónica, Intel y Samsung) representan una parte sustancial del gasto total, alcanzando los 49 millones de euros al año.
En particular, varias empresas han aumentado significativamente sus presupuestos para lobby:
- Amazon: Aumento de 4,2 millones de euros
- Microsoft y Meta: Ambos aumentaron 2 millones de euros
- Europa digital: Un grupo de presión empresarial compuesto por numerosas empresas tecnológicas importantes aumentó su presupuesto en 1,2 millones de euros.
Presión externa y retroceso regulatorio
Este mayor esfuerzo de lobby se produce en un momento en que la legislación tecnológica de la UE enfrenta escrutinio y resistencia. La administración estadounidense, bajo el presidente Donald Trump, ha expresado su preocupación con respecto a las reglas propuestas por la UE, argumentando que son demasiado restrictivas y reprimen la innovación.
- El vicepresidente JD Vance criticó el enfoque europeo hacia la libertad de expresión.
- El secretario de Estado, Marco Rubio, instó a los diplomáticos a socavar la Ley de Servicios Digitales de la UE.
Esta presión externa ha creado un debate en torno a la propuesta de Ley de Inteligencia Artificial de la UE, cuyo objetivo es regular los sistemas de IA en función de sus riesgos potenciales para la sociedad.
Preocupaciones sobre la influencia corporativa
El aumento sustancial del gasto en lobby está haciendo sonar las alarmas entre los grupos de defensa. Bram Vranken, investigador del Corporate Europe Observatory, lo calificó de “altamente alarmante” y enfatizó que la Comisión Europea debería priorizar la aplicación de su reglamento digital en lugar de ceder ante los intereses corporativos.
“La Comisión debería esforzarse más en hacer cumplir su reglamento digital, no ceder ante poderosos intereses corporativos”, afirmó Vranken.
Posibles ajustes regulatorios
Si bien la Comisión Europea niega cualquier plan de pausar la implementación de la Ley de IA, un próximo paquete de simplificación digital (cuya publicación está prevista para mediados de noviembre) podría ofrecer cierto alivio a las empresas sujetas a la Ley de IA. Esto indica una posible voluntad de ajustar las regulaciones en respuesta a las preocupaciones corporativas, aunque el alcance de estos ajustes aún está por verse.
Respuesta de la UE a las amenazas de EE.UU.
La situación se ha complicado aún más por las amenazas de aranceles por parte de Estados Unidos, lo que llevó a los legisladores de la UE a instar a una respuesta más contundente de la Comisaria de Tecnología, Henna Virkkunen. Si bien un portavoz de la Comisión defendió a Virkkunen, afirmando que “luchará contra todas las afirmaciones infundadas”, algunos legisladores han expresado su descontento por la falta de acciones concretas tras la advertencia de Trump de que los países que no respetan a las empresas tecnológicas estadounidenses podrían enfrentar consecuencias.
El aumento de la presencia de lobby de las Big Tech en Bruselas subraya la intensa batalla que se está librando para dar forma al futuro de la regulación digital en Europa. El resultado de esta lucha tendrá implicaciones importantes para la innovación, la competencia y los derechos de los consumidores a nivel mundial. Euronews se ha puesto en contacto con Meta, Microsoft y Apple para solicitar comentarios