Amazon adquiere Globalstar para acelerar la conectividad satelital y desafiar a Starlink

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Amazon está dando un gran salto hacia la industria espacial con la adquisición del proveedor de servicios satelitales Globalstar. El acuerdo, valorado supuestamente en 11.600 millones de dólares, es un movimiento estratégico diseñado para reforzar el “Proyecto Kuiper” (ahora conocido como Amazon Leo) y posicionar al gigante del comercio electrónico como un competidor formidable en el mercado de satélite a dispositivo en rápido crecimiento.

Ampliando el alcance de Amazon Leo

La iniciativa satelital de Amazon, Leo (que significa Órbita Terrestre Baja), tiene como objetivo proporcionar conectividad de banda ancha y directa a las células a nivel mundial. Al adquirir Globalstar, Amazon obtiene acceso inmediato a una sofisticada red de operaciones, infraestructura y activos satelitales.

Actualmente, Globalstar opera 24 satélites y está en camino de ampliar esa flota a 32 para finales de este año. Estos satélites son vitales para proporcionar comunicaciones de emergencia a usuarios de todo el mundo. Para Amazon, esta adquisición sirve como un puente para ayudar a que su propia constelación alcance la escala necesaria para competir con actores establecidos.

La conexión Apple: un cambio de infraestructura crítico

Uno de los aspectos más importantes de este acuerdo involucra a Apple. Globalstar actualmente proporciona la conectividad satelital esencial utilizada por el iPhone (14 y más nuevo) y el Apple Watch Ultra para:
– Servicios de Emergencia SOS
– Solicitudes de asistencia en carretera
Ubicación compartida y mensajería durante desastres naturales

Curiosamente, Apple adquirió recientemente una participación del 20% en Globalstar en noviembre de 2024. Tras el anuncio de Amazon, la compañía declaró que su proyecto Leo eventualmente impulsará estos mismos servicios satelitales para usuarios de iPhone y Apple Watch. Esto crea una compleja red de interdependencia entre las empresas tecnológicas más grandes del mundo mientras compiten por el control del ecosistema “del espacio al dispositivo”.

La carrera contra Starlink

Esta adquisición es una señal clara de la intención de Amazon de ponerse al día con Starlink de SpaceX. Actualmente, Starlink es la fuerza dominante en el sector y cuenta con una enorme constelación de más de 10.000 satélites que proporcionan Internet a teléfonos inteligentes, vehículos e incluso electrodomésticos.

Sin embargo, Amazon enfrenta importantes obstáculos en su búsqueda:
Retrasos en la implementación: Si bien Amazon pretende lanzar servicios de banda ancha a principios de 2028, el director ejecutivo Andy Jassy señaló recientemente que los servicios Wi-Fi para empresas y gobiernos podrían no llegar hasta mediados de 2026.
Presión regulatoria: La FCC exige que Amazon tenga 1.600 satélites en órbita para julio. Actualmente, Amazon sólo tiene 250 en órbita y está esperando una decisión sobre una solicitud de extensión.
Eficiencia técnica: Amazon afirma que su sistema Leo ofrecerá “un uso de espectro y una eficiencia sustancialmente mayores” que las tecnologías más antiguas directas a la celda, un punto de venta clave para futuros socios comerciales.

Perspectivas comerciales futuras

A pesar de los retrasos actuales, la demanda de conectividad satelital está aumentando. Amazon ya ha conseguido asociaciones con las principales aerolíneas, incluidas Delta Air Lines y JetBlue, que pretenden utilizar Leo para la conectividad de pasajeros durante el vuelo.

Panos Panay, vicepresidente senior de Dispositivos y Servicios de Amazon, enfatizó que el acuerdo con Globalstar busca cerrar la brecha digital, con el objetivo de llevar acceso a Internet a los “miles de millones de clientes” que permanecen fuera del alcance de las redes celulares tradicionales.

Se espera que la transacción se cierre en 2027, sujeta a la aprobación regulatoria.


Conclusión
Al adquirir Globalstar, Amazon está pasando por alto años de desarrollo de infraestructura para desafiar directamente el dominio de SpaceX en órbita. Esta medida integra a Amazon en el tejido crítico de comunicaciones de emergencia utilizado por Apple, preparando el escenario para una batalla de alto riesgo sobre el futuro de la conectividad global.