La batalla legal entre Elon Musk y OpenAI entró en una fase crítica el jueves, marcada por intensos intercambios entre el multimillonario tecnológico y el asesor legal de OpenAI. Mientras se desarrollaba el tercer día del procedimiento en un tribunal federal de Oakland, California, la disputa central se mantuvo sin cambios: Musk alega que OpenAI abandonó su misión original de crear inteligencia artificial segura y beneficiosa para la humanidad y, en cambio, se transformó en una corporación con fines de lucro.
“Pensé que había iniciado una organización sin fines de lucro con OpenAI pero me la robaron”, afirmó Musk, resumiendo los fundamentos de su demanda.
Choque sobre los límites de ganancias y la intención
Una parte importante del testimonio del jueves se centró en los matices de la estructura corporativa de OpenAI. El abogado de OpenAI, William Savitt, presionó a Musk sobre declaraciones anteriores sobre las ganancias de los inversores. Cuando se le preguntó si limitar los retornos de los inversores satisfaría los compromisos fundacionales de OpenAI, Musk inicialmente sugirió que dependía de la altura de ese límite.
Savitt cuestionó esto y señaló que las respuestas anteriores de Musk habían sido menos calificadas. Musk respondió, criticando la línea de interrogatorio:
“Pocas respuestas van a estar completas, especialmente si me interrumpes todo el tiempo”.
Musk aclaró su posición, argumentando que si el límite de ganancias se establece “súper alto”, la entidad opera efectivamente como una empresa con fines de lucro, violando así el espíritu de sus orígenes sin fines de lucro.
La cuestión del conflicto de intereses
La jueza Yvonne González Rogers también examinó los motivos detrás de la demanda, destacando un posible conflicto de intereses. Señaló que Musk está construyendo actualmente xAI, un competidor directo de OpenAI, que lanzó en 2023.
“Su cliente, a pesar de estos riesgos, está creando una empresa que se encuentra exactamente en el mismo espacio”, observó el juez Rogers.
Esto generó dudas sobre si la demanda fue impulsada por el deseo de proteger los principios de seguridad de la IA o de obtener una ventaja competitiva para las propias empresas de Musk. La defensa de OpenAI ha argumentado constantemente que la demanda es un movimiento estratégico para socavar el rápido crecimiento de OpenAI y al mismo tiempo reforzar la posición de mercado de xAI.
Contexto más amplio y límites judiciales
El juicio también abordó la cartera más amplia de Musk, que incluye Tesla, SpaceX, Neuralink y X. Cuando se le preguntó por qué no había establecido una nueva organización sin fines de lucro en los ocho años transcurridos desde que dejó OpenAI, Musk reiteró su creencia de que sus empresas existentes son socialmente beneficiosas.
Las tensiones aumentaron cuando Musk invocó las películas de The Terminator para discutir los riesgos existenciales de la IA. El juez Rogers intervino con firmeza y recordó a ambas partes que el juicio no es una plataforma para debatir el futuro de la humanidad o los riesgos de seguridad de la inteligencia artificial.
“La gente no quiere poner el futuro de la humanidad en manos del señor Musk”, afirmó el juez Rogers. “Este no es un ensayo sobre los riesgos de seguridad de la inteligencia artificial. No es un ensayo sobre si la IA ha dañado o no a la humanidad”.
Por qué esto es importante
Este caso va más allá de una simple disputa corporativa; toca la cuestión fundamental de cómo deberían estructurarse y gobernarse las poderosas empresas de IA. Musk, que contribuyó con más de 44 millones de dólares a OpenAI en sus inicios, representa una facción que cree que el desarrollo de la IA debe seguir siendo estrictamente sin fines de lucro para garantizar la seguridad. OpenAI, sin embargo, sostiene que su modelo híbrido (buscar ganancias y al mismo tiempo cumplir con pautas de seguridad) es necesario para una innovación sostenible.
Está previsto que el juicio continúe hasta finales de mayo. Musk fue excusado de declarar como testigo el jueves, pero podría regresar más adelante en el proceso. El resultado podría sentar precedentes importantes para la gobernanza de los principales desarrolladores de IA.
































